Naucalpan, Estado de México
El gobierno municipal de Naucalpan reportó avances significativos en el proyecto integral para el rescate y saneamiento del Río Hondo, considerado una de las iniciativas ambientales más relevantes de la actual administración.

El alcalde, Isaac Montoya Márquez, informó que recientemente se llevó a cabo una reunión de trabajo con el embajador de los Países Bajos en México, André Driessen, así como con representantes de la Comisión de la Unión Europea, quienes conocieron los avances y alcances del proyecto.
Durante el encuentro, autoridades municipales detallaron que el sistema de tratamiento en la zona del Río Hondo actualmente opera con una capacidad de 72 litros por segundo. Sin embargo, con la ejecución del proyecto se prevé incrementar esta cifra hasta mil 318 litros por segundo, lo que elevaría la capacidad de saneamiento del 4 al 34 por ciento.
Para lograrlo, se contemplan dos acciones principales: la ampliación de la planta de tratamiento de Granjas, que pasará de 25 a 200 litros por segundo, y la construcción de una nueva planta en El Torito, con una capacidad adicional de 200 litros por segundo.
El titular del Organismo de Agua Municipal (OAPAS), Ricardo Gudiño, explicó que el plan también incluye la instalación de una línea morada para el reúso de agua tratada, con un volumen inicial de 400 litros por segundo. Este recurso estará destinado principalmente al sector industrial, con posibilidad de uso comercial y, en ciertos casos, doméstico, cumpliendo con estándares de calidad.
La red de distribución de agua tratada abastecerá a parques industriales como Industrial Tlatilco, La Perla, Alce Blanco, San Andrés y el Parque Industrial Naucalpan, mediante una infraestructura de varios kilómetros.
El proyecto forma parte de un modelo de economía circular que busca optimizar el uso del agua, permitiendo liberar recursos de agua potable para el consumo de la población.
Autoridades destacaron que esta iniciativa ha sido impulsada durante más de siete años y actualmente se encuentra en proceso de autorización bajo un esquema de Asociación Público-Privada estatal. Se estima que la fase de inversión y construcción dure entre 18 y 24 meses, mientras que su operación se proyecta a 20 años.
El desarrollo del proyecto se realiza en coordinación con instancias como la Comisión Nacional del Agua, la Comisión del Agua del Estado de México y la Secretaría del Agua, y aún deberá pasar por la validación del comité sectorial, la aprobación del Congreso estatal y el proceso de licitación, previsto para finales de este año.
